Como cada día, como cada mañana, hoy busqué tu silueta aparecer en el horizonte, y después de tanto tiempo, ahora lo entiendo... la barca no te trae, viene para llevarme a mi... aquí están tus dos monedas
Justo tenía que ser hoy... si, justo hoy que pensé que daba otro paso, que subía otro escalón, me doy cuenta que en la cima no hay nada, ¿será tal vez que es tan grande que no lo percibo? ¿será que buscando sin abrir los ojos... tomé los escalones equivocados?